Responsabilidad Social Empresaria en la Industria Financiera
 
"Aumentar el capital social:
la mejor inversión"

 
Adolfo Sturzenegger habló del trabajo que hizo para el Foro Ecuménico Social en la jornada que organizó la Asociación de Marketing Bancario Argentino.

El economista dijo que la sociedad debe dar señales claras con respecto a los premios y sanciones a empresas según su comportamiento en materia de Responsabilidad Social Empresaria (RSE), al hablar en la jornada que organizó la Asociación de Marketing Bancario Argentino (AMBA). Sugirió que así como las compañías certifican calidad puedan ahora hacer algo similar en el campo de la RSE. Al respecto se refirió al trabajo que realizó a pedido del Foro Ecuménico Social, que apunta a lograr un sistema de evaluación integral, completo y objetivo.

Ante managers de la industria financiera, en el auditorio del Banco de la Ciudad de Buenos Aires, destacó que se trata de un concepto nuevo, pero que evoluciona y toma mayor importancia, especialmente en Europa. Dijo que el contrato tácito de las empresas con la sociedad fue hasta ahora de carácter esencialmente económico, y en ese marco debían fundamentalmente producir con la máxima eficiencia posible bienes y servicios que satisfagan múltiples necesidades y generar empleos productivos. Debían maximizar los beneficios. Es el enfoque de Milton Friedman cuando señala que la responsabilidad social de las empresas consiste únicamente en incrementar sus ganancias.

Pero luego surge el concepto de RSE porque ni el mercado y ni el Estado son perfectos y las ONGs no son poderosas ni tienen los recursos suficientes para resolver los fracasos del mercado y del Estado. Planteó entonces la necesidad de un nuevo contrato, ahora de índole social, que complemente y supere el anterior y que permita a las empresas cimentar un renovado lazo con la sociedad que vaya más allá de lo puramente económico. Se hace necesario compatibilizar virtud e interés.

Sturzenegger explicó algunos de los ejemplos que incluyó en su "paper", como el siguiente:

Cuando una empresa capacita, obtiene un beneficio del que puede apropiarse en virtud de la mayor productividad, motivación, eficiencia, entre otras cosas, generada y aportada por aquellos empleados a quienes capacita. Es evidente que esos beneficios entrarían dentro del ámbito de lo que se denomina maximización tradicional de los beneficios. Pero el tema tiene una dimensión adicional. La capacitación no sólo implica un beneficio para la empresa, sino también para el resto de la sociedad. En este caso particular, al incrementar la calidad de sus recursos humanos, la capacitación genera un efecto positivo externo que se irradia sobre el resto de la sociedad. Sin embargo, como la empresa no puede apropiarse de este impacto positivo capacitaría únicamente hasta alcanzar su óptimo privado, esto es, capacitaría por debajo del óptimo social. El Certificado de RSE, al valorar a aquellas empresas que capaciten más allá del óptimo privado, acercaría los niveles de capacitación a los del óptimo social, y justamente en virtud de esta consecuencia es pertinente ponderar positivamente este tipo de acciones, vislumbrándose, por otra parte, la conveniencia que para el todo social posee este instrumento.

Podemos preguntarnos ahora si esto, en última instancia, no contradice la racionalidad y naturaleza de la empresa, puesto que la maximización se obtiene cuando ésta alcanza su óptimo privado. Como el Certificado permitirá identificar a aquellas empresas que efectivamente adopten comportamientos socialmente responsables, los interlocutores serán capaces de premiar, mediante la compra de sus productos o la adquisición de sus servicios, a aquellas que efectivamente pongan en práctica este tipo de comportamiento. En este sentido, cuanto más consolidada se encuentre la cultura de la responsabilidad social, las empresas que posean el Certificado podrán incrementar sus beneficios en tanto empresas socialmente responsables, tendiendo, bajo esta dinámica, a equiparar su óptimo privado con el óptimo social.

El trabajo completo se puede consultar en el siguiente link: Al hablar en la jornada de AMBA, Diego Videla (Banco Galicia), miembro del Foro, explicó las acciones que lleva adelante esa entidad para favorecer el desarrollo de la comunidad, con alianzas con ONGs y universidades, planes para pymes y con el voluntariado corporativo. Damos a conocer su ponencia en el siguiente link: Otros oradores fueron José Luis Gómez López Egea (IAE), Osvaldo Iturriaga Trucco (Banco de Chile), Guillermo Bonahora (Banco Río), Ana Luisa Restani (Fundación Bradesco), Mario Vicens (Asociación de Bancos de la Argentina), Eduardo Hecker (Banco de la Ciudad de Buenos Aires, ABAPPRA), Martín Gauto (Prudential Seguros), Francisco Pérez Abellá (Argencard, ATACYC), María Furlong (Banco Macro Bansud, en representación de ADEBA), Carolina Biquard (Fundación Compromiso), Héctor Feole (Instituto Argentino de Responsabilidad Social Empresaria) y Juan Carr (Red Solidaria). Presidió la jornada Adolfo Vázquez.

Mayor información se puede encontrar en:
  • AMBA







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