| Monseñor Carlos Malfa |
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Profundizar una cultura de encuentro y de diálogo
El presidente de la Comisión Episcopal de Ecumenismo, Relaciones con el Judaísmo, el Islam y las Religiones habló en la entrega de los galardones del Foro. Estas fueron sus palabras:
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Veo en la realidad dinámica del Foro Ecuménico Social un signo luminoso de
esperanza en los tiempos que vivimos, porque permite el encuentro de
personas distintas. Todos somos únicos e irrepetibles, tenemos visiones
distintas, diferentes modos de pensar y de hacer, pero podemos tener la
sabiduria de vivir con las coincidencias que no son pocas cuando nos
encontramos y de respeto por las diferencias, siendo capaces con esta
sabiduría de encontrar un espacio o un terreno común para recorrer juntos en
una actitud de reflexión y de solidaridad, para la persecución del bien
común que a todos nos preocupa, nos inquieta y queremos construir con
sinceridad y solidaridad.
Y justamente el Premio al Emprendedor Solidario refleja el valor de la
solidaridad, valor que nos contagia, y sin el cual no puede haber un
desarrollo integral de la persona humana; desarrollo intregral tan
postergado en el mundo y en nuestra propia realidad también. Entonces
asumimos y celebramos ese valor de la solidaridad. Y este encuentro se da
sobre la base de valores compartidos, que nos ayudan a descubrir una
coherencia interior, un hilo conductor; son los valores de la humanidad, de
la dignidad humana, del respeto por esa dignidad, de desarrollo integral,
que no puede darse sin la solidaridad, la preocupación por la justicia y por
la paz, la consolidación de los derechos humanos como un camino hacia una
verdadera paz social.
Estos valores nos hablan inmediatamente de la raíz de todos los males, nos
llevan a la cuestión ética o a la cuestión moral o a la formación de la
conciencia moral que no solamente oriente una acción sino que también la
sostenga en el tiempo con el valor de las convicciones. Me parece que en
este camino de encuentro y de diálogo la Doctrina de la Iglesia es una
herramienta muy valiosa de apertura y de diálogo.
Celebramos la solidaridad pero también quiero hacer el augurio para la
reflexión, ya que a través de ésta el Foro Ecuménico Social puede, como ya
lo está haciendo, profundizar una educación en una cultura del encuentro, y
también en un encuentro de culturas, que es más que un juego de palabras; es
una idea muy clara y es vital para la vida de la humanidad.
También pienso que es una buena ocasión para que, a través de la reflexión,
se dé el aporte positivo que necesitamos para pensar la Argentina. Muchas
veces nos preguntamos quién piensa la Argentina, y aquí hay un desafío muy
grande que a todos nos compromete. En vísperas del bicentenario es muy
importante este aporte para pensar la Argentina.
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