Una celebración con espíritu solidario
A chicos que no podían festejar porque no tenían calzado para marchar, la Hermana Theresa Varela les llevó zapatillas. El artista Pablo Corletti donó una de sus obras para conseguirlas.
La Hermana Theresa Varela, presidenta de la Fundación Misión Esperanza, y secretaria del Foro Ecuménico Social, pidió ayuda para esos niños que se querían sumar a los festejos pero no tenían el calzado necesario. Pablo Corletti, coordinador del Foro, entonces decidió donar una de sus obras a cambio de las zapatillas.
El también se subió al viejo vehículo de la monja, que atravesó un largo camino de tierra, subiendo pendientes y haciendo algunas paradas por problemas mecánicos. Pero llegaron, junto con Fernando Flores, director del Foro, a esa localidad cordobesa La Rinconada. Allí los recibieron la maestra, que cumple su tarea en una escuela con muchas carencias, y los niños, con sus pies fríos en un día poco apacible.
Fue una fiesta, llena de alegría. Una forma distinta de celebrar el Bicentenario, acordándose de los más carenciados, a los que siempre ayuda la infatigable religiosa. Allí, a menos de 200 kilómetros de la ciudad de Córdoba, están esos padres que a duras penas pueden sobrevivir con el trabajo que proporciona la agricultura. Y están sus hijos, que querían marchar para festejar el Bicentenario, y lo hicieron contentos con sus zapatillas nuevas.
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